Divino niño Jesus

¡Tu reinaras hoy y siempre!

Historia de la devoción al Niño Jesús en Colombia

Desde 1907 la devoción al divino niño ha venido extendiéndose por todo el país. Las comunidades carmelitas y salesianas se han encargado de difundirla, pero los que más han propagado la devoción han sido las personas que han recibido favores prodigiosos del Divino Niño. Con curaciones tan milagrosas como el testimonio recogido en Chile, el Divino Niño ha ido tomando posesión del corazón de miles y miles de colombianos y hoy es difícil encontrar alguna ciudad importante del país donde no haya una imagen del divino niño. Sus devotos al propagar los favores que han recibido, van difundiendo cada vez más su devoción y Jesús sigue cumpliendo la promesa que hizo hace más de 2000 años: “Lo que pidan al padre en mi nombre se los concederá”.

Padre Juan del Rizzo  

 

En 1914 el padre salesiano Juan del Rizzo (1882 –1957) llegó a Barranquilla, Colombia. Fue enviado por sus superiores por las calles de la ciudad a pedir limosnas para la construcción del templo, pero nada conseguía. El padre Juan lleno de angustia porque le avergonzaba pedir limosnas, fue a arrodillarse ante la imagen de María Auxiliadora y levantando los ojos vio al Niño Jesús que estaba en los brazos de la Virgen sonriéndole y con los brazos abiertos como diciéndole “Llévame contigo que quiero acompañarte en tu viaje”. El padre entonces se puso a pensar “hasta ahora solamente he pedido favores a María santísima que es muy poderosa y me ayuda muchísimo, pero sin embargo es una criatura. ¿Por qué no intento pedirle al hijo de Dios?” y le encomendó al niño con toda su alma que le concediera el valor para salir a pedir para el templo. Sintió entonces una oleada de valor por todo su ser y salió a la calle y recogió muy buena cantidad de ayudas para la construcción. En adelante recibió tal valentía para pedir en favor de las obras de Dios que necesitaba tener siempre entre manos alguna obra de beneficencia para hallar ocasión de pedirle ayudas a la gente. El padre Juan del Rizzo fue un verdadero enamorado de la devoción al Divino Niño y se propuso dedicar su vida a propagar esta devoción. 

 

En Barranquilla propagó la devoción al Niño Jesús por 13 años. Luego pasó a Medellín y siguió recomendando a todos que cualquier favor que necesitaran lo pidieran a Jesús por los méritos de su infancia. Al principio el padre Juan veneraba la imagen del Niño Jesús de Praga, pero los carmelitas le prohibieron hacerlo alegando que ellos tenían la exclusiva de esa devoción. Entonces el padre pensó que lo importante no es cómo este vestida la imagen del Divino Niño, sino lo que vale es venerar la Santa Infancia de Jesús en sus primeros 12 años de su vida sobre la tierra. Se propuso buscar otra imagen del Divino Niño y propagar su devoción, porque quién hace los milagros no es la imagen sino Jesucristo que está en el cielo. El ha prometido “tu oración será escuchada si me pides por los méritos de mi infancia” y Dios ha demostrado con asombrosos milagros lo mucho que le gusta la devoción al Divino Niño Jesús. 

 

En 1935 el padre Juan fue trasladado a Bogotá. Allí encontró en un almacén llamado El Vaticano una hermosísima imagen del Divino Niño vestido cómo se visten los niños de Nazaret, su tierra: túnica rosada, cinturón verde y con los pies descalzos como los niños pobres de Israel, grupo al cual pertenecía el Niño Jesús. Era una imagen verdaderamente hermosa y atrayente: ¿si los niños son tan hermosos y amables qué tal sería el Divino Niño? el más puro, el más amable, el más simpático de todos los niños del mundo. Esta imagen fue fabricada en 1897 en Barcelona, España. 

 

El padre Juan se instaló en un barrio al sur de Bogotá llamado 20 de Julio. Eran terrenos deshabitados y pobres. Allí llevó la imagen del milagroso Niño Jesús. Empezó a narrar a la gente los maravillosos prodigios que Cristo hace a quienes honran Su Santa Infancia y los milagros empezaron a multiplicarse: desempleados conseguían empleo, enfermos sanaban, hijos perdidos volvían al hogar, personas solteras contraían santo matrimonio, negocios se arreglaban, angustias se alejaban, llegaba la paz a las familias y sobre todo la conversión de pecadores. 

 

El padre Juan insistía mucho a los devotos que era necesario cumplir el tercer mandamiento Santificar las Fiestas: Descansar el Día del Señor y no dejar ningún domingo sin asistir a la Santa Misa. También recordaba a la gente es que es necesario dar limosnas que a uno le cuesten porque la limosna borra muchos pecados, según dice la Biblia; y no se cansaba de recomendar a todos la confesión y la comunión frecuente recordando la promesa del Libro Santo: “Un corazón arrepentido Dios nunca lo desprecia”. 

Pic 1. Imagen del santuario del divino niño en el Barrio 20 de Julio en Bogotá-Colombia.  Ref: bogotadc.travel

Pic 2. Padre juan del rizzo. Fue el más fiel y precursor de la devoción al niño Jesus en Colombia.

Pic 3. Imagen del Divino niño Jesus en el Santuario el 20 de julio en Bogotá-Colombia. Ref: wikipedia.org

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